Las pequeñas explotaciones ganaderas tienen muy limitada su
capacidad de comercializar directamente productos frescos debido a la
obligatoriedad de sacrificar en mataderos autorizados. Con cierres de
instalaciones y largas distancias, vender un solo animal exige un
desplazamiento logísticamente complejo, costoso y que no siempre
resulta viable. Esto afecta a la rentabilidad y deja fuera oportunidades
como la venta directa de proximidad, productos tradicionales o encargos
puntuales, muy valorados en zonas rurales.
Además, la ausencia de herramientas digitales que permitan certificar el
estado sanitario del animal, la trazabilidad del sacrificio, la supervisión
veterinaria o el registro documental en origen hace imposible que la
administración autorice un modelo alternativo. Sin una solución
tecnológica que garantice control, documentación automática y
auditoría, los productores no pueden acceder a circuitos cortos de
comercialización ni generar nuevos ingresos. El resultado es un sector
con alto potencial pero profundamente limitado por procedimientos
pensados para grandes estructuras industriales.
Diseñar un sistema digital que permita certificar, registrar y trazar el
sacrificio y venta de productos ganaderos en origen, integrando control
veterinario remoto, documentación automática y cumplimiento
normativo para habilitar la comercialización directa desde la
explotación.